Lisboa, capital mundial del aceite de oliva: cuatro ministros, IA en el olivar y el Manifiesto de Lisboa como Legado del OOWC 2026
- Con estas aportaciones, la segunda edición del Olive Oil World Congress (OOWC) reunió en Lisboa a cerca de 380 profesionales de 43 países, entre ellos los ministros José Manuel Fernandes (Portugal), Anton Refalo (Malta), Rezq Salimiya (Estado de Palestina) y Rana Tanveer Hussain (Pakistán), reforzando su proyección internacional como punto de encuentro del sector oleícola.
- El Congreso reunió también al director ejecutivo del Consejo Oleícola Internacional (COI), Jaime Lillo, y al consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha, Julián Martínez Lizán, junto a responsables institucionales, investigadores y empresas de toda la cadena de valor.
- Las dos jornadas abordaron la revolución de la inteligencia artificial en el olivar, la adaptación al cambio climático, la Ciencia detrás de los beneficios del AOVE para la salud y las estrategias de expansión en los mercados globales. Y el Congreso culminó con un primer paso para la elaboración del Manifiesto de Lisboa, documento de consenso que está llamado a convertirse en la hoja de ruta del sector oleícola mundial.

No es habitual que cuatro ministros de varios continentes coincidan en un Congreso del sector oleícola. El Olive Oil World Congress (OOWC) lo ha conseguido. Su segunda edición, celebrada en Lisboa los días 2 y 3 de julio, reunió a casi 380 profesionales de 43 países y contó con la participación activa de José Manuel Fernandes (Agricultura y Asuntos Marítimos, Portugal), Anton Refalo (Agricultura, Pesca y Derechos de los Animales, Malta), Rezq Salimiya (Agricultura, Estado de Palestina) y Rana Tanveer Hussain (Seguridad Alimentaria Nacional e Investigación, Pakistán), además del consejero de Agricultura de Castilla-La Mancha, Julián Martínez Lizán y del director ejecutivo del Consejo Oleícola Internacional (COI), Jaime Lillo.
La amplia representación institucional y la participación de profesionales de 43 países de los principales países productores de aceite de oliva permitieron alcanzar un consenso que se va a plasmar en el Manifiesto de Lisboa, un documento abierto a futuras aportaciones, elaborado a partir de las ponencias científicas, los debates técnicos y los encuentros institucionales mantenidos durante el Congreso.
Concebido como una hoja de ruta para el sector oleícola mundial, el texto se pondrá al servicio de las Administraciones públicas, organismos internacionales y operadores de toda la cadena de valor.
"El Manifiesto de Lisboa refleja la madurez alcanzada por el Olive Oil World Congress como espacio de diálogo y cooperación. Queremos que sea un documento útil, abierto y vivo, capaz de orientar las decisiones del sector sobre la base del conocimiento científico y de un consenso verdaderamente internacional", asegura Ricardo Migueláñez, coordinador general del OOWC.
El mensaje que vertebra el Manifiesto es claro: la salud constituye el mayor valor que el aceite de oliva aporta al mundo. Una convicción respaldada por décadas de investigación científica que los participantes consideran debe orientar las políticas públicas, la investigación y la comunicación del sector. El documento nace con vocación de permanencia como un documento vivo, abierto a nuevas aportaciones de expertos y de los países participantes.
Dos jornadas de alto voltaje: De la inteligencia artificial al olivar al Manifiesto de Lisboa
La conferencia inaugural, a cargo del científico Fabrice DeClerck, marcó el tono de las jornadas: el aceite de oliva como «modelo» en la transición global hacia dietas más saludables, y el olivar como sistema agrícola con capacidad de capturar carbono y reforzar la biodiversidad cuando se aplican prácticas regenerativas.
La segunda jornada situó la innovación como protagonista indiscutible: los expertos certificaron que la inteligencia artificial es ya la tecnología más implantada en el olivar, con plataformas de gestión digital que permiten planificar las labores de campo con una precisión hasta ahora inaccesible para la mayoría de los olivicultores. Los debates abordaron también la economía circular —con el alperujo, las aguas residuales y el hueso de aceituna como nuevas fuentes de valor—, la adaptación al cambio climático mediante genética avanzada y riego inteligente, las estrategias globales de marca del aceite de oliva virgen extra (AOVE) y la evidencia científica más reciente sobre sus beneficios para la salud. En referencia a los mercados, Jaime Lillo, director ejecutivo del COI, subrayó que uno de cada tres litros producidos en el Mediterráneo ya se consume fuera de la región, una tendencia que convierte la cooperación internacional en una exigencia estratégica para el sector oleícola.
La dimensión global del encuentro quedó reflejada también en la composición de los asistentes. Portugal fue la delegación más numerosa, con 124 profesionales, seguido de España, con 84. Además, participaron representantes de algunos de los principales países productores de aceite de oliva, como Marruecos, Italia, Grecia, Túnez, Argelia, Estado de Palestina, Jordania, Egipto, Líbano o Irán, junto con delegaciones de mercados de interés como Malasia, Estados Unidos, Alemania, Brasil, Países Bajos, Chile, Nigeria, Argentina o Australia.
El OOWC contó además con la presencia de una delegación de Women in Olive, la red internacional que impulsa el liderazgo femenino en el sector oleícola. Durante el Congreso, ambas organizaciones anunciaron el inicio de una colaboración que se materializará en iniciativas conjuntas en los próximos meses.
Una repercusión mediática sin precedentes en portugal
La dimensión internacional del Congreso tuvo su reflejo en la cobertura informativa. El OOWC generó cerca de 40 impactos directos en más de 20 medios portugueses, una repercusión sin precedentes para un encuentro de estas características en el país.
Entre los titulares publicados destacaron "Lisboa, capital mundial do azeite", "Azeite português entre melhores do mundo mas há espaço para crescer", "Drones, IA e lagares automatizados: a revolução tecnológica já chegou ao olival" y "Futuro do azeite depende de inovação, tradição e de investimento".
La segunda edición del Olive Oil World Congress consolida el crecimiento de esta iniciativa y abre una nueva etapa con el desarrollo del Manifiesto de Lisboa, que está llamado a convertirse en un marco de referencia para fortalecer la cooperación internacional y afrontar los grandes retos del sector oleícola.
El Congreso contó con el respaldo institucional del Consejo Oleícola Internacional (COI), el CIHEAM Zaragoza y la Fundación Dieta Mediterránea, junto a entidades públicas como el Ministerio de Agricultura y Asuntos Marítimos de Portugal, la Junta de Castilla-La Mancha ('Campo y Alma'), la Generalitat de Catalunya, la Junta de Andalucía y el IMIDRA.
En el ámbito privado respaldan, por ahora, esta segunda edición, además de Olivum, entidades como AgroBank, BPI de Grupo Caixabank, la Interprofesional del Aceite de Oliva Español, GEA Group, Novonesis-Univar Solutions, APOAC (Associação para a Promoção do Olival e Azeite de Aire e Candeeiros) con su marca comercial ‘Olivedos do Carso’, Adsaica (Associação de Desenvolvimento das Serras de Aire e Candeeiros), Feria de Zaragoza (ENOMAQ), Kubota, Dazeite y Siliker.





