Drones, IA y almazaras inteligentes: así será el futuro del aceite de oliva
- Producir aceite de oliva cada vez cuesta más, el clima es cada vez menos predecible y los mercados internacionales exigen cada vez mayor transparencia. El sector tiene un problema de competitividad, y la tecnología es su respuesta más inmediata. El Olive Oil World Congress (Oowc) reunirá el 2 y 3 de julio en Lisboa a cinco de los mayores expertos mundiales en digitalización oleícola para demostrar que la transformación digital del sector es una necesidad.
- Miguel Córdoba, Chiara Corbo, Dolores Pérez, Antonio López y Julián Ferrer coinciden en una misma certeza: el aceite de oliva que conocemos está a punto de ser elaborado de una manera radicalmente diferente. Los cinco se reunirán en esta importante cita para explicar cómo será exactamente.

El olivar siempre ha sido paciente. Durante siglos, sus ciclos los marcaron el clima, la mano del agricultor y la intuición heredada de generaciones. Pero algo está cambiando, y lo está haciendo rápido. En el Olive Oil World Congress (Oowc), que se celebra los días 2 y 3 de julio en el Centro Cultural de Belém de Lisboa, cinco expertos de referencia internacional presentarán las tecnologías que están reescribiendo las reglas del sector oleícola: desde el momento en que un dron sobrevuela las copas de los olivos, hasta que el aceite sale envasado de la almazara. Un Congreso que, esta vez, no solo habla de producción o de calidad, sino de la revolución digital, que ya está transformando uno de los sectores más estratégicos de la economía mediterránea.
El punto de partida es el campo. Miguel Córdoba, de xFarm Technologies, trazará el nuevo paisaje de la agricultura ‘inteligente’ aplicada al olivar: sensores en tierra, imágenes aéreas procesadas con inteligencia artificial, modelos predictivos que anticipan el estado fitosanitario del cultivo o estiman la cosecha con semanas de antelación. Una tecnología que ya es una realidad operativa y está transformando la rentabilidad y sostenibilidad de miles de explotaciones en todo el mundo. El agricultor, que antes tomaba decisiones basándose en la experiencia y la observación directa, dispone ya hoy de un sistema nervioso digital que le habla en tiempo real desde cada rincón de su finca. Conocer antes, actuar mejor, desperdiciar menos: esa es la promesa que la tecnología empieza a cumplir en el olivar.
Pero la transformación no se detiene en la puerta de la almazara. Chiara Corbo, del Politécnico de Milán, abordará algo que con frecuencia se pasa por alto en el debate tecnológico: qué ocurre con la digitalización a lo largo de toda la cadena de valor, desde la producción hasta la comercialización. Una ponencia en la que se hablará de la importancia de cómo la tecnología sin estrategia genera más burocracia que valor, y cómo las empresas del sector —especialmente las pequeñas y medianas— necesitan de un mapa claro para que la inversión digital se traduzca en márgenes reales, no en complejidad añadida.
Y finalmente está la almazara. El corazón industrial del sector, sometida hoy a una presión doble: producir más y mejor con menos recursos, además de hacerlo dentro de los límites de la economía circular. Dolores Pérez, de la Universidad de Córdoba, junto a Antonio López, de Gea Group, empresa líder mundial en ingeniería de procesos industriales, y Julián Ferrer, Del Grupo De Prado, pondrán sobre la mesa las respuestas que ya se están dando: líneas de producción automatizadas y conectadas, análisis en línea de la calidad del aceite, aprovechamiento energético de los subproductos, sistemas que no solo fabrican, sino que aprenden y se optimizan solos, etc. La mesa redonda reunirá en el mismo foro a la voz de la investigación científica, la industria de maquinaria y la empresa productora, diseñando juntos el perfil de la almazara del siglo XXI: no una instalación más grande ni más cara, sino una que ‘piensa’.
Lo que une estas tres conversaciones —el olivar inteligente, la cadena digitalizada, la almazara autónoma— es una misma convicción que el Oowc 2026 pondrá sobre la mesa sin rodeos: la tecnología ha dejado de ser una opción para el sector oleícola. En un contexto de volatilidad climática creciente, de normativas europeas de sostenibilidad cada vez más exigentes y de mercados internacionales que demandan trazabilidad y transparencia, la digitalización es ya una condición de supervivencia competitiva. El aceite de oliva lleva milenios en las mesas del mundo. Lo que se debate en Lisboa es si seguirá estando en ellas dentro de 50 años, y en qué condiciones. La tecnología aplicada, según explicarán los expertos reunidos en este Congreso, es parte esencial de esa respuesta.
Todas las personas, empresas o instituciones públicas o privadas del sector oleícola interesadas en participar en este Congreso pueden formalizar su inscripción a través del siguiente enlace: https://www.oliveoilworldcongress.com/inscription
El Congreso cuenta ya con el respaldo institucional del Consejo Oleícola Internacional (COI), el Ciheam Zaragoza y la Fundación Dieta Mediterránea, junto a entidades públicas como el Ministerio de Agricultura y Asuntos Marítimos de Portugal, la Junta de Castilla-La Mancha ('Campo y Alma'), la Generalitat de Catalunya y el Imidra.
En el ámbito privado respaldan, por ahora, esta segunda edición, además de Olivum, entidades como AgroBank, la Interprofesional del Aceite de Oliva Español, Gea Group, Novonesis, Apoac (Associação para a Promoção do Olival e Azeite de Aire e Candeeiros) con su marca comercial ‘Olivedos do Carso’, Adsaica (Associação de Desenvolvimento das Serras de Aire e Candeeiros), Feria de Zaragoza (ENOMAQ), Kubota, Dazeite y Siliker. Además de OlivoGestão como Patrocinador del Concurso de Pósteres Científicos.





