Bodegas SaladoA comienzos del siglo XIX, Ramón Salado plantó las primeras cepas de Garrido Fino en Umbrete, a tan solo 12 km de Sevilla. Así nació una historia de seis generaciones dedicadas al cultivo de la uva Garrido Fino, donde el saber hacer ancestral ha dado forma a una bodega que hoy se erige como un referente, símbolo de exclusividad y elegancia.
Durante más de un siglo, nuestra familia cultivó la vid con un respeto absoluto por el terruño, elaborando vinos que eran tesoros ocultos, envejecidos con paciencia bajo el espíritu del almacenismo, ese modelo tradicional que distingue a las grandes regiones vinícolas.
Fue Curro Salado, cuarta generación, en los años 70 del siglo XX, quien abrió las puertas de la bodega al mundo, llevando nuestros vinos a las mesas de la comarca. Hoy, bajo la dirección de Francisco Salado, Bodegas Salado da un paso más allá: nuestros vinos están reservados solo para quienes buscan lo excepcional, aquellos que aprecian la singularidad, la identidad y la exclusividad en cada copa.
Nuestra bodega no es solo un lugar de elaboración, sino un espacio donde la historia y la innovación se encuentran para crear auténticas joyas enológicas. Enclavada en el municipio histórico de Umbrete, conocido en época romana como Umbretum, nuestras instalaciones han sido restauradas y diseñadas para reflejar el carácter sofisticado y artesanal de nuestros vinos.
• El Casco de las Mil Botas: Un santuario vinícola de más de 1.000 m², donde antaño reposaban 1.500 botas de roble. Hoy, este espacio alberga las experiencias gastronómicas más exigentes, en un entorno que respira historia y exclusividad.
• El Lagar del siglo XIX: Restaurado para preservar su esencia, este lagar histórico es el corazón de la bodega, donde nuestros vinos evolucionan en un entorno único, impregnado de los aromas de la crianza biológica y oxidativa. Un lugar que muestra el segundo terruño, el terruño de bodega, único en Andalucía.
• El Lagar del siglo XX: Convertido en una tienda y espacio con posivilidades de reservar para cocina en vino, donde cada botella se presenta como una edición limitada, un objeto de deseo para quienes buscan lo excepcional.
• La Nave de Vinificación: Un espacio de 500 m² donde la tecnología y la tradición se fusionan. Aquí, con la mínima intervención, nuestros vinos nacen de un proceso de vinificación artesanal, respetando el carácter puro de la Garrido Fino y la personalidad del terruño.
Cada rincón de Bodegas Salado está pensado para crear vinos únicos, auténticos embajadores del lujo y la exclusividad. No buscamos estar en todas partes, sino solo en aquellos lugares donde se valora lo extraordinario.
Gracias al compromiso y la sensibilidad de nuestro equipo, y a su inquietud por mostrar el lado más humano de nuestras instalaciones, hemos sido reconocidos con el Premio de Turismo Industrial y certificados con los sellos Marca España “Sabores de Sevilla” y “Sabores de la Provincia de Sevilla”. Estos reconocimientos no son más que el reflejo de nuestro trabajo diario por encapsular un paisaje en cada botella y compartirlo con quienes saben valorar su origen y su verdad.