
El desperdicio alimentario no se toma vacaciones: 4 estrategias para los supermercados este verano
- Dar visibilidad a productos visualmente imperfectos, ofrecer descuentos en alimentos cercanos a su fecha de caducidad y optimizar inventarios son algunas de las recomendaciones que Phenix ofrece a los supermercados este verano.

La temporada estival, marcada por las altas temperaturas y los cambios en los hábitos de consumo, representa un desafío significativo para los supermercados en su lucha contra el desperdicio alimentario. Durante estos meses, la gestión de inventarios se complica y, especialmente en productos perecederos, las mermas se incrementan.
Ante esta situación, desde Phenix, empresa especializada en la gestión de excedentes, destaca que, con las estrategias adecuadas, los supermercados no solo pueden mejorar la eficiencia de sus ventas, sino también fortalecer su compromiso con la sostenibilidad, reduciendo así el desperdicio de alimentos. En este contexto, la compañía ofrece una serie de recomendaciones para ayudar a los comercios a afrontar este reto en el mes de agosto:
- Gestionar productos frescos: Este tipo de productos son los que más sufren en verano y también los que más se desperdician. Aunque principalmente pensamos en frutas y verduras, también hay otros alimentos sensibles como carnes, pescados o quesos. Para gestionar adecuadamente el stock de los productos refrigerados, Phenix recomienda analizar las ventas de campañas anteriores, los hábitos de consumo y la rotación de cada referencia. Además, la compañía propone formatos de compra flexibles como, por ejemplo, la venta a granel o el envasado al vacío, que ayudan al consumidor a llevar solo la cantidad que necesita y agilizan la rotación del producto.
- Promociones en productos cercanos a su fecha de vencimiento: Ofrecer descuentos en alimentos cercanos a su fecha de caducidad es una estrategia eficaz que permite atender la creciente demanda de productos mientras se fomenta un consumo más responsable. Phenix asegura que las promociones no solo atraen a los clientes, sino que también facilitan la salida de productos que, de otro modo, serían desperdiciados.
- Revisión y optimización de inventarios: Phenix recomienda realizar revisiones exhaustivas de inventarios para identificar productos cercanos a su fecha de vencimiento. Además, ajustando los pedidos de acuerdo con las tendencias de venta y la estacionalidad, se evita el sobreabastecimiento.
- Realizar donaciones: Desde la compañía destacan la importancia de colaborar con organizaciones locales que permitan donar productos cercanos a su fecha de vencimiento, pero que aún son aptos para el consumo. En el caso de los productos que no pueden donarse para consumo humano, existe la opción de las donaciones para consumo animal. Las donaciones se pueden gestionar de forma interna o externalizarlas a empresas especializadas para ganar tiempo y asegurar que se hagan de forma segura, mediante la digitalización y profesionalización de los procesos de donación en tienda, desde la separación de los alimentos aptos para la donación hasta la entrega de los mismos a destino. Gracias a los datos recogidos sobre productos donados, podemos mejorar la gestión de excedentes ganando en eficiencia operativa en tienda. Por ejemplo, pueden emplearse para ajustar las estrategias de compra y venta.
Además, las donaciones en España cuentan con una serie de ayudas fiscales que incentivan las donaciones de alimentos, reconociendo el papel crucial que juegan las entidades y empresas en la lucha contra el desperdicio alimentario.
A todo esto hay que sumar la entrada en vigor el pasado 1 de abril de la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario, que marca un punto de inflexión para todos los agentes del sector agroalimentario en España. Establece objetivos concretos para toda la cadena: desde el sector primario y la industria, hasta la distribución, el comercio minorista, la hostelería y la restauración. En concreto, la obligación de contar con un plan de prevención que detalle cómo se implementará dicha jerarquía, así como de firmar convenios con entidades sociales para garantizar que los alimentos aún aptos para el consumo lleguen, de forma segura y organizada, a quienes más los necesitan.
“El verano es el momento perfecto para que los supermercados adapten enfoques más responsables y eficientes. Implementando las estrategias correctas, es posible reducir el desperdicio alimentario, optimizar su operativa y lograr resultados más sostenibles” señala Pauline Bertin, Chief Sales Officer de Phenix a nivel global.





